Comprar “por impulso” puede salir caro. Aquí tienes los 5 errores más comunes y un plan concreto para evitarlos y proteger tu inversión (y a tus pacientes).
Error 1: Elegir solo por precio
El “más barato” suele esconder costos ocultos: sin repuestos, sin garantía clara o sin soporte.
Cómo evitarlo
- Compara costo total de propiedad (CTP): equipo + consumibles + mantenimiento + tiempo de inactividad.
- Exige por escrito: garantía, tiempos de respuesta, disponibilidad de repuestos y alcance del soporte.
- Pide referencias de clientes y un contacto técnico real.
Error 2: No definir la necesidad clínica
Comprar sin un caso de uso concreto termina en equipos subutilizados (o infra–especificados).
Cómo evitarlo
- Define especialidad, patologías frecuentes, volumen de pacientes y objetivo clínico (dolor, función, tejido).
- Prioriza parámetros clínicos imprescindibles (p. ej., 1–3 MHz en US; TENS/EMS/IF en electro; densidad/Hz en CMP).
- Valida que el equipo tenga protocolos y modo manual para ajustar a tu realidad.
Error 3: Ignorar normativas y seguridad
Sin estándares, un equipo puede ser un riesgo (y un dolor legal).
Cómo evitarlo
- Solicita documentación del fabricante (fichas, manuales en español, pruebas de seguridad eléctrica).
- Verifica certificados y cumplimientos aplicables al mercado local.
- Revisa tensión eléctrica, tomas a tierra, espacio y ventilación del consultorio.
Error 4: Comprar sin demo ni capacitación
Interfaz confusa = parámetros mal puestos = resultados pobres.
Cómo evitarlo
- Exige demo (presencial o virtual) con escenarios reales de tu consulta.
- Incluye capacitaciones de operación y protocolos base para tu equipo de trabajo.
- Asegura manuales, videos y contacto de soporte post–instalación.
Error 5: Olvidar ergonomía, accesorios y consumibles
Sin cabezales, electrodos o soportes adecuados, el “equipo estrella” se vuelve subóptimo.
Cómo evitarlo
- Lista accesorios críticos (aplicadores, solenoides, electrodos, gel, correas, carros, camillas).
- Estima consumo mensual y costos/vida útil de consumibles.
- Comprueba ergonomía y compatibilidad con tu mobiliario y flujos.
- ¿Incluyen capacitaciones y protocolos base?
Conclusión
Comprar bien es definir tu necesidad, probar, asegurar soporte y medir el ROI. Con eso, el equipo deja de ser un gasto para convertirse en una herramienta rentable y segura.